viernes, 21 de noviembre de 2014

Hoy en El País


Randy Weston (p) y Jerry Gonzáles (t) vistos desde las alturas.
Teatro de Bellas Artes, Madrid. 20 noviembre 2014
Foto: JMGM


El jazz y las ciencias exactas

Dice la máxima, “el jazz no es lo que haces, sino cómo lo haces”, con lo que se dice que, para el músico de jazz, importa el proceso

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miércoles, 19 de noviembre de 2014

Los Raros


  De izqda a dcha: Ricardo Tejero, saxo; Ebba Rohweder, flauta; Pedro Rato, theremin (o ætérfono) y electrónica; Peter Memmer, chelo; Guillermo Bazzola, guitarra
Foto: JMGM


Mi madre me lo decía, “pero mira que eres raro, hijo”. Para mí, no había mejor elogio que ese.  “Soy raro, ¿y qué?”. Ahora, al raro se le llama friki, no es lo mismo. Frikis, los hay a patadas; darse con un raro pura sangre, sin embargo, constituye una rareza, la propia palabra lo dice.

Desde hace un tiempo que los raros madrileños con inclinaciones músico-vocales vienen reuniéndose para tocar música rara, lo suyo, y hay un público que va a escucharles, tan raros como ellos. El ciclo de conciertos que organizan no podía llamarse de otro modo: “Músicas Raras”, solo que al revés.

Tienen los raros la curiosa manía de numerar sus reuniones, la que yo asistí hacía la número 31. En cabeza de cartel, el saxofonista Ricardo Tejero con su Ensemble Progresivo interpretando 2 piezas igualmente numeradas, “Progresiones” núm. 28 y 29, respectivamente.

La sesión 31 de “Músicas raras” tuvo la particularidad de celebrarse en el barrio de Tetuán, cuna de rojos y raros, donde se han librado batallas memorables que nadie recuerda. En mi libro sobre el jazz en España, se habla de lo sucedido una noche en Tablada 25, no muy lejos de donde estamos, cuando una pareja de incautos la emprendió con “La chica de Ipanema” y fueron desalojados por la fuerza por la intendencia del local. 

… “el flautista bajó la cabeza, se sonrojó y sacó un saxo soprano”, escribe José Manuel Gómez en el susodicho. “De su instrumento comenzó a salir un sonido febril, potente y desgarrado. Es probablemente la primera vez que el free jazz cobró sentido en este Madrid; fue un discurso que decía: “CABREO-CABREO-CABREO-CABREO”. 



Crónica de la sesión 31

Un frío del copón. Ni la menor indicación de ningún “Espacio Naranjo”. Una puerta de contrachapado, alguien ha dibujado algo encima. Va a ser aquí.

Dentro, la oscuridad y un Ford Fiesta obstruyendo el paso. Por suerte, uno domina el estilo Fosbury-Flop. ¡Alehop!. Esto promete.

“¿Es aquí el asunto?”. Nadie conoce a nadie, nadie sabe exactamente qué están haciendo esos tipos allá, al fondo.

Un pasillo y, a su final, una mesa, y unos objetos sonoros (sic) sobre el tablero, y Gregorio Kazaroff, y una alacena, y una litrona a medio llenar, y un velamen sobre nuestras cabezas, y unas sillas de tijera, y un butacón apolillado, y Javier Entonado, y una trompeta con sordina, sólo que no es esa sordina; y un fluorescente envuelto en celofán azul, y un flexo, y dos parejas con aspecto de enterados, y un niño de teta, y su madre, y un pie que no debería estar ahí, “perdona, tío, no te había  visto”. Y un silencio espeso. La cal sobre el cemento de lo que parece ser un antiguo garaje cayéndose a pedazos. Que rulen las litronas, pero como si nada. Escuchar música rara exige sus sacrificios.

Estamos de estreno. Ricardo Tejero se ha traído de Londres su Ensemble Progresivo, proyecto en el que ha venido trabajando los últimos siete años en el que aborda la improvisación desde una perspectiva compositiva (sic). En su versión madrileña, el Ensemble Progresivo está integrado por: Guillermo Bazzola: guitarra eléctrica; Peter Memmer: chelo; Ebba Rohweder: flautas; Pedro Rato: theremin (o ætérfono) y electrónica; Ricardo Tejero: saxo, clarinete y composiciones.

Escuchar músicas raras entre tinieblas mientras se tiembla de frío tiene su cosa mística e iniciática, como volver a las catacumbas o conspirar contra algún orden establecido. Lo que estamos escuchando, nos cuenta Tejero, nunca volverá a escucharse. Esta progresión se autodestruirá en 4, 3, 2, 1 segundos…

Hay aquí una belleza, no por rara, menos atractiva, y un saxofonista que no toca lo que otros, al que merece la pena escucharse. En ausencia de partituras convencionales y sin apenas ensayos, el ensemble funciona como un reloj. El conjunto resulta deslumbrante.

A la hora del debate post-concierto, los allí presentes intentan fijar los límites entre la música concreta y el free jazz. Parece interesarles mucho el tema.

Para coronar la noche, una ronda a costa de los intérpretes en el bar de la esquina. Vaya lo recaudado por lo servido.

Chema García Martínez


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viernes, 14 de noviembre de 2014


HOY EN EL PAÍS


Foto: JMGM

Las estrellas tocan ‘bugalú’

El supergrupo de Medeski, Scofield, Martin y Wood rubrica un concierto apabullante


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miércoles, 12 de noviembre de 2014



JAZZ EN ESPAÑA: LA PREHISTORIA
por Chema G. Martínez

JUEVES 13 NOVIEMBRE – 18:00 h.


AUDITORIO CONDE DUQUE
Conde Duque, 9/11. // tel. 91 722 05 73 // Metro: Ventura Rodríguez, Plaza de España, San Bernardo, Noviciado. // Autobuses: 1, 2, 44, 74, 133, 749 // www.condeduquemadrid.es

ENTRADA LIBRE HASTA COMPLETAR AFORO

lunes, 27 de octubre de 2014

HOY EN CUADERNOS DE JAZZ


Mata Hari en versión jazz: Alexis Hightower. Jazzaldia 2011
Foto: José Horna

Bellezas exóticas

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sábado, 25 de octubre de 2014

HOY EN EL PAÍS


Wayne Shorter en el Festival de Jazz de Madrid (1985)
Foto: Ernesto Walfisch


Wayne Shorter, sabio del jazz

El saxofonista de 81 años actúa en el Auditorio Nacional antes del inicio de MadridJazz

El festival trae durante un mes a Madrid 70 actuaciones de artistas de todo el mundo





Volvió el festival, o casi...

Más de 70 actuaciones se reparten entre el Conde Duque, CentroCentro Cibeles, Instituto Francés, hospital Gregorio Marañón y los diversos clubes adheridos a "La Noche en Vivo"


El jazz en Madrid: peligro de demolición


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