domingo, 7 de abril de 2013


Los locos y los mitos

A propósito de la exposición “Maestros del Caos” y otros propósitos

Charlie Parker no era un músico más; era un dios
Hampton Hawes


El caos es un agujero en el suelo de unos 300 metros de profundidad sin vistas al exterior cuya utilidad consiste en recordarnos su misma existencia. Se define como la no-existencia, la ausencia de orden y de referencias, aka la "confusión total” (crucigrama de El País, sábado 6 de abril de 2013).

Caos.
(Del lat. chaos, y este del gr. χάος, abertura).
1. mEstado amorfo e indefinido que se supone anterior a la ordenación del cosmos.
2. mConfusión, desorden.
3. m. Fís. y Mat. Comportamiento aparentemente errático e impredecible de algunos sistemas dinámicos, aunque su formulación matemática sea en principio determinista.
Real Academia Española © Todos los derechos reservados


El caos, en jazz, se llama “free jazz”: el jazz ha muerto varias veces a lo largo de su corta pero intensa historia. Para muchos murió a finales de los 60 con el free jazz, considerado el caos hecho música o la música hecha caos (Diego Sánchez Cascado, “Reflexiones sobre la muerte del jazz”). 

Hoy, los enemigos del “free jazz” son los propios músicos de free jazz, por donde el “free jazz” se ha transformado en su contrario. La modernidad del jazz es “anti-free”, Wynton Marsalis o Ken Vandermark, tanto da el uno como el otro. La modernidad en jazz es Ornette Coleman, que nunca tocó “free jazz”.


No cabe duda de que hay (todavía) personas que tocan algo muy similar al “free jazz” practicado en Nueva York en la década de 1960, pero es igualmente indiscutible que las corrientes más innovadoras de la música afroamericana asociada con la tradición del jazz van por otros derroteros hoy en día.

Wade Matthews 
“Improvisando. La libre creación musical” (Turner Música. Madrid, 2012)



"Maestros del Caos"

Aquí, el free jazz pasó de largo, con algún matiz. En Madrid estaban Orgón espantando al personal, y en Barcelona Perucho, que no tocaba free, al que la dirección de Zeleste pagó por no tocar en el local. Cuando, pasados los años, quisimos recuperar el tiempo perdido, ya era tarde.

El “free-caos” murió por imposibilidad, o por aburrimiento, o porque los mismos músicos que lo interpretaban no estaban preparados para enfrentarse al caos del día a día. Con ésto que el "free jazz" es es rito y representación, repetición, alteridad, orgasmo. En Art Ensemble of Chicago –que no es un grupo de “free jazz”- es teatro y sueño, auto sacramental y exorcismo selvático, Calderón y King Kong.  

… y, sin embargo, nunca el jazz fue más libre que en Nueva Orleans.



Improvisar es como vivir un trance espiritual, no es algo que se pueda analizar mediante la razón.
Sonny Rollins

El caos vuelve al comienzo de los tiempos, que es la vanguardia; a la fascinación de la imagen por sí misma, luces y sombras de Murnau; al rasgo desnudo, la línea ausente de artificio; a Altamira; a Picasso.

Maestros del caos: hitos y ritos, Picabia y Coltrane y Joeseph Beuys, Basquiat, Don Cherry, Orfeo, Fauno, Charlie Parker, Miles Davis, Peter Brötzmann... el maestro del caos intuye su propia fragilidad, que es la nuestra, mientras nos conduce por los caminos que conducen al abismo para salvarnos de caer en él.


"Maestros del Caos"

Di el repudio a la Hija de la Razón y en casa a la Vid introduje...

Quienes tuvieron la oportunidad de tocar junto a Charlie Parker coinciden al señalar que, del mismo modo que nunca se paraba a cortejar a la mujer que pretendía, jamás se molestó en escribir arreglos ni preparar el repertorio. Su existencia toda se definía en tiempo presente y en la necesidad de acceder al estado de vacío interior, de aniquilación del ego, lo que le distinguía de todos los jazzistas: la improvisación inspirada, la plenitud, el orgasmo, la borrachera mística del derviche; momento de plenitud en el que “El Pájaro” echaba a volar, instante sublime en que el Creador se confunde con su Creación y habla a través de su boca: ¡Dios soy yo!.

Cuando tomo en mi diestra un vaso de vino, por la dicha de esa hora,
me embriago de alegría y de emoción, y pierdo mi juicio.
En ese momento se producen los milagros en todo sentido:
temperamento fogoso, inspiración y un mar de palabras...

Exploradores de lo desconocido, los mediadores –locos egregios, santos más allá de la santidad- iluminan el tránsito hacia la Sabiduría, ese es su trabajo, el que se les ha encomendado.

"Maestros del Caos"

En Brasil, los maestros del caos invitan sonrientes a integrarse en la rueda sin principio ni final, indiferente si el convidado es un iniciado o no; aún así, existe una oficialidad del Candomblé y un orden establecido más allá de ningún orden. Sabemos que los Orishas nos contemplan. Yemanyá, Oxúm, Changó, Ogum: el santo/Orisha habita entre nosotros. Ahora, la personalidad terrenal de quien ha sido “tomado” se diluye para hacer sitio al Visitante hecho carne.
Si un momento te muestra su cara misteriosa,
punto se sumerge en la tiniebla umbrosa,
donde, en su Eternidad, se recrea con el drama eterno, 
en que el autor y actor son una cosa.


¿Quiénes son éstos que miran sin mirar?. ¿Cómo han llegado hasta aquí?... se nos dice que han estado un mes encerrados preparándose para el acontecimiento, pero eso no alcanza a explicar cuanto observamos, los besamanos y las genuflexiones, los ojos en blanco y el grito multiplicado por ciento en el despertar del sueño del “YO" y el retumbar de los tambores, en Candomblé llamados “Rum”, “Lee” y “Pi”.

El rito -grito blasfemo, burla y sarcasmo, sensualidad a flor de piel- nos introduce en el ámbito de lo sagrado. Su objeto es el de traspasar las fronteras de la razón a través de la subversión y la catarsis. En el Candomblé, el rito es esfuerzo colectivo, transgresión imprescindible para la necesaria regeneración; sustitución de un orden terrenal por otro superior nacido del propio desorden (del caos).

La historia del jazz es un eterno caminar hacia el caos a través del rito. Los sacerdotes del jazz transitan por los territorios del inconsciente, noche tras noche. Su ayuda nos resulta imprescindible para viajar de una orilla a otra del abismo que se abre a nuestros pies. Sin ellos, estaríamos perdidos.


Al amanecer, Parker y sus compañeros de piso solían acudir a Sheridan Square. "¿Quieres ver a Alá?", les decía. "Mira al Este, allá abajo, por Broadway. Mira cómo aparece el sol, Ese es Dios, todo lo que puedes ver y todo lo que no puedes ver es Alá."


Chema García Martínez


video
video


Las citas relativas a Omar Khayyam ("Rubayat") y Charlie Parker proceden de “El verdadero amor de Charles Christopher Parker”, publicado en Cuadernos de Jazz nº 14 (1993), pendiente de reedición.

Entrevista a Sonny Rollins por Chema García Martínez (El País-Babelia, 08/07/2006)

“Reflexiones sobre la muerte del jazz” (Diego Sánchez Cascado). Publicado en Tomajazz http://www.tomajazz.com/perfiles/reflexiones_muerte_jazz.htm

Todas las imágenes, excepto las indicadas, así como los vídeos, fueron tomadas por Lúcia Araujo y el autor del texto durante la ceremonia de candomblé celebrada en terrero de Santa Catarina, en Bangu, Río de Janeiro, la noche del sábado 19 de enero de 2013.

"Maestros del caos. Artistas y chamanes" en CaixaForum (Madrid, Paseo del Prado, 36). Hasta el 19 de mayo (fotos: JMGM).



14 comentarios:

  1. Benditos sean. Sin ellos, estaríamos perdidos. Y bendito el día en que fui invitado a asistir a una ceremonia de Candomblé. Es algo absolutamente extraordinario desde todos los puntos de vista, incluido el musical, naturalmente Y gracias por tu conciso comentario a un texto que, lo sé, no es fácil, seguramente porque no tiene que serlo. Hay cosas que se escapan al control de uno...

    ResponderEliminar
  2. El problema estriba en qué decir después de tu magnífico post.

    ResponderEliminar
  3. En realidad, ya lo has dicho. Muchas gracias, como siempre.

    ResponderEliminar
  4. Desaparece el ego y eres un convidado de piedra a la ceremonia de la confusión global, existe la alternativa de ser "medium", qué supone esto para el aspirante a comunicador, bien sea musical o de otra índole; trascender, para ser los otros y que estos se manifiesten o dejar que tú YO auténtico se manifieste, dejarse de ir de durxs por la vida y AMAR.
    Hay zonas del cerebro que "rara" vez son usadas por el común de los mortales, de la misma forma que se está perdiendo el sentido común, la fraternidad y el espíritu crítico, siendo sustituidas por sucedáneos televisivos e interesados lideres de opinión de misa casi diaria.

    Me gustó el artículo y espero que la música sea altavoz de la terrible situación que se vive en este país, gobernado por seres plasmáticos con afán de apropiarse de lo que es de todxs.
    Ana Coreta

    ResponderEliminar
  5. Como dices, hay muchas cosas que se están perdiendo en este mundo absurdo al que estamos siendo conducidos, por eso, acudir a una ceremonia de Candomblé, como ir a un concierto de jazz o cualquier otra manifestación similar, constituye una experiencia vivificadora y hasta terapéutica en más de un sentido. Yo tuve la suerte de ser invitado en mi reciente viaje a Brasil y es algo que no olvidaré. Por cierto que, en cuanto tenga un rato, voy a colgar más vídeos de aquello.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  6. El jazz, como expresión artística contemporánea, debe ser voz y canto de la realidad de la comunidad donde se desarrolla. Si en los 60, la lucha de los afroamericanos se vió reflejada en la música de sus hermanos (no todos) de una manera violenta y rompedora. Qué más razones necesitan los músicxs hispanos para posicionarse, ser voz y parte del cabreo general? Son pocos los que dan ese paso al frente y creo que son más los que siguen practicando el "jazzombie" o embalsamado. En mi modesta opinión. Saludos. Ana Coreta

    ResponderEliminar
  7. Ha sido leer tu artículo y pinchar inmediatamente a Coltrane y su Africa/Brass. Gracias, porque hacía tiempo que no lo escuchaba.
    Ismael

    ResponderEliminar
  8. Me encanta el término "jazzombie". Me lo voy a apuntar, con tu permiso. Me parece que describe perfectamente cuanto dices. Antes el jazz era algo más que una música, ahora...
    Lo de que leer mi artículo te haya llevado hasta "Africa/Brass" me llena de orgullo. Por cierto, Joachim Kühn acaba de grabar una nueva versión del disco, con Archie Shepp en el papel de Coltrane.

    ResponderEliminar
  9. Ahora...diríase que sirve a intereses turístico-comerciales, desgravaciones fiscales a empresas/fundaciones y para que la gente "bien" luzca modelitos, alhajas y cierto aire de modernidad.
    De todas las maneras, que no falte trabajo a los músicos, sobre todo si viven y cotizan en este país, tan necesitado de autoestima y ética en general.
    Africa Brass me parece un tremendo disco, en cuanto a la concepción musical, como espiritual. Difícil lo tiene Archie, si pretende emular a su padrino. Escucharemos con atención.
    Saludos. Ana Coreta

    ResponderEliminar
  10. Hay un jazz que, como dices, sirve a intereses espúreos, y otro jazz que vive al pie de la calle, sobreviviendo sin vender su alma al diablo e inventando nuevas vías de expresión. En cuanto a Shepp, según Joachim, en este disco ha vuelto a los viejos tiempos, habremos de creerle, ¿no te parece?.
    Un fuerte abrazo.

    ResponderEliminar
  11. hola queridos hijos y amigos era muy feliz de recibirlos en mi santa casa, fotos y videos de Estam hermoso, blogging esta maravillosa sensación de bienvenida que regrese cuando quieres ser un placer recibir - ellos, me gustaría indicar a los demás grupos por lo que podemos revelar cada vez más nuestra religión maravillosa, y ampliarlo a nivel mundial. Un fuerte abrazo de la Madre Iva d'Oshun. Si usted puede enviar un correo electrónico de contacto.

    ResponderEliminar
  12. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

    ResponderEliminar
  13. Querida Mae.
    Me hace muy feliz recibir su comentario. Ojalá entre todos podamos ayudar a dar a conocer su maravillosa religión, como muy bien dice. Es una tarea hermosa: realmente merece la pena. Y, desde luego, espero poder regresar lo antes posible a su santa casa, y revivir la experiencia que me ha marcado en lo más profundo.
    Tengo la política de no revelar mi correo electrónico en público de modo que, si me lo permite, me pondré en contacto con usted a través de su correo electrónico (me lo ha proporcionado una amiga en común).
    Un fuerte abrazo.
    Chema

    ResponderEliminar