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domingo, 27 de abril de 2014




Jazz. Joaquín Chacón & Mariano Díaz

Dos hombres y un destino


No es difícil encontrar una excusa para escuchar a Joaquín Chacón y Mariano Díaz. A veces, incluso, ir a donde están tocando puede ser irremediable, si, por ejemplo, uno presta oídos al disco que acaban de grabar, de nombre “Sky train”. Después, no le queda otro remedio que dejarlo todo y correr al Café Central a escucharles.
 
Para el caso de que el lector no los haya escuchado, valga el siguiente apunte biográfico en torno a quienes el destino ha unido por encima de su distinto linaje. Empezando por Mariano Díaz, argentino de nacimiento, lo que solo tiene relevancia en el caso de que se pretenda entablar conversación con el artista, de donde su acento, que le delata. Lo importante: Mariano es un pianista de muchos quilates y lleva sus años vivendo entre nosotros. Eso que salimos ganando. Su obsesión en estos momentos es tocar su música en el Bernabeu, o en el Calderón (en esto, los colores no cuentan). Para su desgracia, Mick Jagger y su cohorte de roqueros septuagenários se le han adelantado.
 
Junto a él, Joaquín Chacón, nieto de guitarrista y guitarrista también él. Su conocimiento exhaustivo de la materia jazzística le ha llevado a las aulas, como profesor, y a los escenarios, sobre todo los madrileños, de los que es habitual. El paso de los años ha dado um baño de modernidad a su ejecución, que nunca ha dejado de ser moderna, pero ahora lo es todavía más. Pensándolo bien, acaso este sea el término que mejor cuadre a la música del quinteto: ”moderna”. Eso, e ”inclasificable”. Uno busca y no encuentra modo de explicar lo que está escuchando, cuando les escucha. No tocan boleros a ritmo flamenco, ni flamenco a ritmo de jazz. No cantan, ni se suben encima del piano, y ni cuentan chistes entre un tema y otro... nada que pueda servirle al cronista para darle un colorido a éstas líneas, y al lector para hacerse una idea del asunto. Para más inri, todos los temas son suyos, de Mariano y de Joaquín (la mayoría). Recúrrase como muestra a la primera de sus interpretaciones, con la que abren sus conciertos y el disco, al que da nombre. Uno apenas ha tomado consciencia de donde está y si le apetece una cerveza o un gin tonic, y de repente se le viene encima una apisonadora a nível de ebullición, tórrida y humeante, eléctrica y electrizante... se siente, Miles Davis está presente, y, con él, quienes han seguido sus pasos, que son todos los músicos de jazz del último médio siglo, o poco menos. Se me entienda: Chacón y Díaz saben demasiado para limitarse al papel de meros imitadores. Si se ha mencionado al “príncipie de las tinieblas” es sólo para que el lector se haga una idea de por donde van los tiros.
 
Su quinteto, con el que se presentan en el Central, es el mismo del disco, con algunos retoques. Victor Merlo hace el papel de Javier Colina tocando el bajo eléctrico, mientras que Guillermo McGill hace de sí mismo, a la batería. Supliendo a las 2 ”estrellas invitadas”del disco, Dave Liebman y Perico Sambeat, el fenómeno de 22 años Dani Juarez. Todo lo que se diga de él es poco: Juarez son 2 saxofonistas en 1, o 1 saxofonista desdoblado en muchos. Uno le escucha entrando a matar en cada uno de sus solos y se olvida de quienes le han precedido tocando esta música, por muy ilustres que sean. Lo dicho: un fenómeno.
 
Luego que uno percibe en cuanto escucha los frutos del trabajo en equipo, una rara flor en estos tempos. De ahí que la música del quinteto prosiga su marcha incansable hacia algún lugar “más alto y más lejos”(“Higherandfurther”), según reza el título de una de las nuevas composiciones de Chacón llamada a formar parte del disco que están grabando durante sus actuaciones en el Central. Ellos, y nosotros, que lo veamos.

 
Chema García Martínez
 
 
 
Joaquín Chacón & Mariano Díaz Quinteto
de izqda. a dcha: Mariano Díaz (p); Dani Juarez (st); Víctor Merlo (b); Guillermo McGill (bt); Joaquín Chacón (g)
foto: JMGM

 

sábado, 6 de abril de 2013

de izqda. a dcha.: Israel Sandoval (g); Daniel Juárez (st); Toño Miguel (b); Guillermo McGill (bt) 
foto: JMGM.

Hoy en El País

McGill Clan

¿Hay vida inteligente en el jazz?

lunes, 4 de febrero de 2013


Guillermo McGill & Cuarteto Sur featuring Dave Liebman

"Colombiana"


Cortesía de Guillermo McGill

lunes, 29 de octubre de 2012

CARTA ABIERTA DE GUILLERMO McGILL AL FESTIVAL DE JAZZ DE MADRID




Madrid, 21 de octubre de 2012

Querido Festival de Jazz de Madrid,

Hoy domingo 21 de octubre estoy reunido con mi “cabezapensante” responsable de la promoción del concierto previsto para el día 27 de noviembre en el marco del Festival de Jazz de Madrid, capital europea, para comenzar a trabajar en mi propia promo complementaria a la que realice el festival.  Lo primero que hemos hecho, lógicamente, es indagar en las páginas de internet, dirigiéndonos a los que en teoría son los espacios oficiales del festival. La web oficial del festival anuncia la programación del 2011. La página oficial en Facebook del festival es un espacio con solamente 199 seguidores, que no informa nada sobre la programación de la edición 2012. Por parte del público, la programación solo puede ser consultada teniendo mucho interés en ello, y a trozos. Es decir, entrando en la web de Circo Price para saber qué hay en el Circo Price, entrando en la web del Teatro Fernán Gómez para conocer qué sucederá allí. Respecto a la web de Conde Duque lo máximo que ofrece al respecto es un PDF de programación trimestral, en el que se informa sobre la existencia de un “Festival de Jazz”, pero sin indicar qué artistas en qué días, asunto al cual otorga la misma importancia que las clases de yoga en el mismo espacio. Y, lo más curioso, en www.esmadrid.com , la web de nuestro Ayuntamiento, nada de nada.

Se supone que si a un artista le interesa actuar en un Festival de Jazz de Madrid, es porque, incluso actuando a taquilla, incluso pagando gastos del concierto, se forma parte de una programación importante. Una programación importante que en teoría estaría acompañada de cierta profesionalidad. Asuntos tan básicos como la existencia de un libro de programación, una web oficial del festival, una página oficial en Facebook del festival que funcione de verdad, etc., en esta edición NO se cumplen a escasos días de su inicio.

Aunque todo eso estuviera previsto, e incluso pudiera llegar a existir en próximos días, estamos a menos de dos semanas para el inicio del festival y a un mes para mi concierto. En un otoño de 2012, el mundo real indica que en Madrid, para tener cierta esperanza en llenar un aforo de 253 espectadores, la promo del concierto debe comenzar con al menos dos meses de antelación. Falta 1 mes, y nos encontramos con que, de cara al público, mi concierto NO es que no tenga todavía las entradas a la venta. Es que, directamente, de forma pública, NO existe aún ninguna referencia en medios oficiales o en prensa.

Por esta razón, definitivamente voy a suspender mi concierto. La única razón que podría llevarme a hacer un concierto a taquilla y con gastos en un festival de ciertas características, es porque se supone que el festival reúne características propias de un gran festival. Entradas a la venta con suficiente antelación, una promoción coherente de cierta repercusión desde muchas semanas antes. Ahora me encuentro con que si quiero empezar este lunes 22 mi promo por mi propia cuenta, aparte de la que haga el festival (que de momento es inexistente) a falta de 2 semanas para comenzar, tampoco tengo nada que promocionar,  debido a que la venta de entradas de mi espectáculo tampoco existe.

Aunque esta semana, faltando escasos días para el comienzo del festival, y apenas un mes para mi concierto, comenzara por fin la promo del  propio festival, se publicara un programa común para todos los recintos, existiera web oficial, una estrategia Social Media medianamente decente,  salieran a la venta las entradas de Conde Duque, etc…, no da tiempo a aspirar a conseguir vender las 253 entradas. Podríamos aspirar a vender 130 o 140 entradas, que si están a 12 euros,  podría significar una taquilla de apenas unos 1500 euros, de los cuales hay que descontar 54€ de backline, 200€ de producción para el festival, unos 150€ para Sgae, unos 500€ para tres viajes ida y vuelta en AVE, 300 euros en habitaciones de hotel, comidas, taxis… El superávit final, con una entrada normal, sin ser un desastre en ventas, vendiendo algo más de medio aforo, sería de 500 euros a repartir entre 5, y a mi me da vergüenza ofrecer este dinero a personas del talento de las que trabajan conmigo, y no soy una ONG para pagar de mi bolsillo y salvar los muebles del Ayuntamiento de Madrid, que sí obtendrá rédito por la “heroica realización del Festival de Jazz en tiempos de crisis”. ¿Tiene sentido? No. Ahora mismo, esto no tiene ni pies ni cabeza. Uno puede aceptar ciertas condiciones para hacer un concierto, pero no para justificar la supuesta labor de ciertos concejales a costa de mi dinero, mi dignidad, y mi trabajo. Puedo comprender que estemos en tiempo de crisis económica, pero hay asuntos como poner las entradas a la venta a tiempo que tienen el mismo coste para el festival si se hace el día antes o cuatro meses antes. Actualizar la web oficial del festival no requiere una inversión millonaria para que exista al menos un método oficial para que el público conozca la programación al completo. ¿Vamos a taquilla, pagando gastos, y confiando en que la gente adivine por inspiración divina que conciertos hay, cuanto cuestan, dónde son y dónde comprar las entradas? Si el asunto es así, me resultaría más rentable hacer el mismo concierto por mi cuenta, decidiendo con cuánta antelación salen a la venta las entradas. Y si la promo de mi concierto va a depender solamente de la que yo mismo organice, poder planearla en los espacios de tiempo coherentes según indica el mundo real.

La inteligencia de las personas que viven en esta ciudad está siendo secuestrada por una banda de ignorantes que pretenden enseñarnos “lo verdaderamente importante” en la vida, es decir, llevárselo crudo y rápido, y lo demás son tonterías que no merecen respeto alguno. Tenemos que enseñarles que no necesitamos toda la basura que nos venden y que nuestra vida tiene sentido en la medida en que compartimos cultura, además de sobrevivir de forma equilibrada. Los creadores y los consumidores de cultura formamos un ecosistema dentro del cual nos necesitamos, nos comunicamos y nos alimentamos, y eso es precisamente lo que nos distingue de los animales.

Invito, por último, a las personas cultas de los medios de comunicación a que se rebelen y rompan los barrotes en los que también a ellos mantienen secuestrados, y hablen y escriban libremente, tal como hacían hace 30 años. ¿Es que no lo recordáis?

Estoy seguro de que si no arreglamos las cosas nosotros AHORA, dentro de 4 o 5 años lo lamentaremos mucho. Ya está bien de decirnos que no somos necesarios y, a los ciudadanos, decirles qué es necesario y qué no, desde la ignorancia más descarada.

Guillermo McGill

martes, 9 de noviembre de 2010

GUILLERMO McGILL HABLA DE SU PRÓXIMO DISCO


THE ART OF RESPECT-GUILLERMO MCGILL

En noviembre pasado (2009) tuve un encuentro con Dave Liebman, que venía a tocar al Festival de Jazz de Madrid. Le planteé la posibilidad de grabar juntos de nuevo. Es un músico que conocí hace más de 20 años y que siempre me ha acompañado en momentos clave de mi carrera, como una especie de maestro/guía. Su respuesta, como siempre, fue positiva. Hablamos de grabarlo en Nueva York y me preguntó con quién quería grabar, a lo que respondí en seguida que con los otros dos músicos con quienes siempre he querido tocar: John Abercrombie y George Mraz. Con el primero había tocado junto a Paolo Fresu y Ronan Guilfoyle en Irlanda, a principio de los 90, y con George Mraz había coincidido en dos discos junto a Chano Domínguez. Ellos tres, por otra parte, también han participado desde hace años en muchos proyectos en común, con lo cual la formación, además de tener un gran equilibrio musical, cobró mucho sentido personal.

Para mí ha sido conseguir una meta artística muy difícil de imaginar siquiera: que estos tres músicos, que desde siempre admiro profundamente, vayan a grabar música compuesta por mí. Por ello ha sido muy simple componer la música, ya que ELLOS han sido mi influencia, además de la tradición flamenca y afroamericana, que también queda como siempre reflejada, aunque de una forma que no resulte una barrera para ellos. El objetivo número uno es que la música fluya, cosa que sin duda ocurrirá.

Toda la producción ha sido coordinada por Dave Liebman, incluyendo la elección del estudio y del técnico de sonido. Las dos sesiones se realizarán en el Benettstudios, en Englewood, NJ, propiedad de Dae Bennett, hijo del legendario cantante Tony Bennett, y la grabación la realizará John Fishell. Me acompaña en el viaje Oscar Herrador, técnico y amigo con quien compartimos producciones y actuaciones desde hace mucho tiempo, quien se encargará de la mezcla y masterización final.

Hay momentos clave en la vida, unos pocos, en los que un pueblo o una persona nos enseña algo de una profundidad y trascendencia que hace que nuestra vida, a partir de ese momento, tome un nuevo camino. Esto que suena tan sencillo no lo es tanto si tenemos en cuenta que para cada uno de nosotros una idea nueva es como un virus. Nuestro sistema inmunológico, en forma de ignorancia y falta de respeto, en principio la rechaza. Además, este mecanismo es generosamente azuzado por nuestros queridos medios de comunicación.

La experiencia más radical que tuve en este sentido fue el 15 de febrero de 2003, en Manhattan precisamente, donde, después de toda una vida demonizando los Estados Unidos de América (práctica más que común entre la intelectualidad progresista), me vi en esas calles con una bandera de ese país en la mano izquierda, protestando junto a uno de los pueblos más inteligentes, coherentes y valerosos que he visto nunca, en contra de una guerra que se libraba en su nombre, y que ellos rechazaban de la forma más clara y contundente. ¡Qué paradoja! Una masa de 500.000 personas enseñando a una persona algo tan sutil y profundo. Para ellos hice People from Manhattan, a pesar de que, como todo el mundo sabe, nadie ha nacido nunca en Manhattan.

Las otras composiciones muestran hechos similares: People from Khartoum habla de la oportunidad de conocer una gente educada y respetuosa como pocas veces he visto, en contra de la imagen violenta y sectaria que del Islam en general, y de ellos en particular, es reflejada.

People from Bulgaria es un homenaje estrictamente musical a un pueblo fronterizo, situado en una zona históricamente muy conflictiva, pero cuya cultura es de una profundidad y sutileza que ponen en duda los estereotipos.

People from Montevideo es un sentido homenaje a mi gente, que algún día, cuando la perspectiva se lo permita, se reconocerán como el pueblo verdadero, amable, culto, humilde, orgulloso, fuerte y alegre que es. Me siento muy orgulloso de haber nacido en el Uruguay, el Río de los Pájaros Pintados.

People from Nowhere es una reivindicación de la identidad de aquellos que somos eternos viajantes, de los que vemos la vida desde un lugar en el aire, casi desde todas partes, más que desde el “terruño”, como los establecidos. Relativizamos todo lo que vemos porque tenemos la profunda certeza de que nada es totalmente cierto. ¿O sí?.

Heart Jones es mi tributo a quien ha sido la luz de mi instrumento, quien ha formado parte del cuarteto más espiritual que la música ha dado y que hace unos pocos años nos dejó: el maestro Elvin Jones.

Soul people es una carta de ánimo, más que homenaje, para la gente que se ocupa de los asuntos del alma por vocación. En estos años que nos esperan tendrán mucho trabajo debido a los cambios que observaremos en nuestro mundo y, por tanto, en nuestras vidas.

Now I see you es una carta de amor. A quien quiero, quiero verla tal como es. Acepto. Soy un hombre. Soy valiente. Puedo ver que lo que más me gusta tiene mucho que ver con lo que menos me gusta. De ti, y de mí mismo. A caminar.

Por último Beodus y Cielo son dos composiciones que ya tienen unos años, pero con el peso suficiente para ser nuevamente registradas y así tener otra versión de cada una. La primera se refiere a aquellas personas que no aceptan la sociedad en las que les ha tocado vivir ni son aceptados por ella, y, aún así, conservan intacta su capacidad de enseñar y de amar. Suele tratarse de superhéroes en horas bajas. La segunda es para aquellas personas que no están físicamente, pero nos acompañan mucho más que la mayor parte de la gente con la que nos cruzamos cada día, sencillamente porque nos superan ampliamente en número y se encuentran más cerca de los astros, plano superior al nuestro.

Estoy seguro de que estos tres señores con sesenta años cumplidos, con un arte y una experiencia destilados a lo largo de brillantes carreras, serán la mejor garantía para expresar estos conceptos de respeto, amor y valor.

Guillermo McGill

12/10/2010, a 48 horas de tomar el avión hacia Nueva York…


El responsable de este blog quiere agradecer encarecidamente tan preciosa aportación a su autor. Una vez más, Guillermo demuestra que, pese a las apariencias, existe vida inteligente en el jazz...