Chema García Martinez:
La soledad del músico
http://www.cuadernosdejazz.com/index.php?option=com_content&view=article&id=516
Lo confieso: soy un mitómano de gustos amplios y cada de vez en cuando me postro ante el pequeño templete de dos pisos en el que guardo mis tesoros: unas bragas negras con denominación de origen; una primera edición de los diarios hollywoodenses de Andre de Dienes con todo lo que hay que saber y ver sobre Marilyn; las baquetas que le birlé a Art Blakey en un momento de distracción; y, at least but not at last, un par de cientos de elepés de valor no proporcional a su precio, pero me da igual. Son como mis hijos: los amo a todos por igual.
Y es que no puedo evitarlo. Me gustan los elepés. Cuantos más cedés tengo, más me gustan los elepés. Me gusta su continente –el fetiche propiamente hablando- y su contenido, y por qué será que el mismo disco no suena igual en un formato y en otro. Y si alguna vez he podido sentir vergüenza por lo que alguno podría clasificar como una parafilia inofensiva, el actual resurgimiento del formato en el que ha visto la luz el 95% de las obras maestras del jazz me indica que hay otros como yo, "mal de muchos", y esas cosas. Entre los mismos se hallan algunos músicos de la nueva hornada, como Mats Gustafsson o Medeski, Martin & Wood, quienes editan buena parte de su obra en vinilo. Hasta la discográficas se han dado cuenta del fenómeno y hacen los cedés de forma que parecen elepés (véase “Oscar Peterson Debut: the Clef/Mercury Duo Recordings 1949-1951” y “Ella Fitzgerald, Twelve Nights in Hollywood”, ambos Verve-Universal), por si cuela.
La noticia
El desafío es convertirse en un punto de encuentro del aficionado en Barcelona
ESTEBAN LINÉS - Barcelona
Este nuevo negocio aparece como una excepción en un panorama de cierre de tiendas de discos
En el kiosco
“Vinilos míticos del jazz”. Planeta-DeAgostini
Dónde comprar vinilos en Madrid
La Metralleta Plaza de las Descalzas S/N (Galería Comercial de Parking).
http://www.discoslametralleta.es/
Uno tiene la impresión de que las jóvenes generaciones no se enteran de que va la vaina, como que les da igual lo que pasó antes que ellos y, si se habla de Tete Montoliu, habrá quien sepa decir que fue un pianista de jazz, la mayoría ni eso. Luego que Tete se murió y quienes ayer acudían a sus conciertos en peregrinación, terminaron por dedicarse a cosas más lucrativas, como presidir un banco, o formar parte del jurado del Premio Nacional de Música, para el que Tete nunca fue propuesto, que ya tiene delito la cosa.
Tete fue muchas cosas, además de músico. Un símbolo, santo y seña del jazz en un país sin jazz, además de un personaje extravagante hasta lo inaudito. Remito al lector a la entrada correspondiente en este mismo blog. Reconforta comprobar que hay quien está empeñado en la labor de preservar la memoria del jazzista barcelonés dedicándole páginas Web e interpretando su música.
- “Tete Montoliu Fan Club” en Facebook (Cambridge, Massachusetts-USA http://www.tetemontoliu.com) (nota).
- La Sala Jamboree homenajea la figura de Tete Montoliu con la actuación de Horacio Fumero, contrabajo; Albert Bover, piano, y David Xirgu, batería. Jueves 14 y viernes 15 de enero, 21.00h y 23.00h. Precio: 10€
(nota) información por cortesía de Juan José González.
Bueno, aquí estoy de vuelta, sano y salvo, lo que no es decir poco, después de todo lo que me ha tocado vivir en estos días, principiando por el nacimiento de mi nieta, que dígame el lector si no es una preciosidad, y el affaire Sigüenza, que aún colea, mon dieu…, y un etcétera demasiado privado y tumultuoso además de poco apropiado a quien debería estar llevando una vida muy distinta a la que lleva, o eso opina alguno/a. Pero, ahora sí, veo llegada la hora de poner manos a la obra y actualizar este blog tras su lavado de cara, que ha dejado algunas secuelas. Habrá podido comprobar el lector que hay entradas que resultan ahora ilegibles, otras han perdido su formato, etc. Reparar todo ello me llevará algún tiempo, así que paciencia.
Saludos a todos/as.
Chema